Despierta al experto en alimentación que hay en ti.

No hace falta saberlo todo, solo hace falta saber dónde buscar la información. Nuestro diccionario sobre alimentación contiene todo lo que hay que saber sobre los componentes y efectos de la avena, los copos, los mueslis y cia. ¡Que te diviertas descubriéndolo!


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Fibra de avena

Antiguamente no se diferenciaba entre fibra soluble e insoluble. Sin embargo, esta distinción es muy importante, pues la fibra soluble puede tener un efecto positivo sobre el nivel de colesterol. Y en este aspecto, la avena destaca con un 46% de fibra soluble. El salvado de trigo, p. ej., contiene sólo un 8% de fibra soluble.

Fibra insoluble

La fibra insoluble estimula la digestión, retiene poca agua y se hincha poco. Su principal función es la de limpiar las paredes del intestino para desprender los desechos adheridos a estas.

Fibra soluble

La fibra soluble es muy efectiva. Estimula la formación de ácidos biliares lo que ayuda a limitar la absorción de colesterol y de ácidos grasos en el intestino. Así llega a la sangre menos colesterol, lo que puede influir positivamente en su regulación. Al mismo tiempo aumenta el porcentaje del colesterol bueno, las HDL. Y de esta forma también mejora la composición de las lipoproteínas.

Fibras

Las fibras son sustancias estructurales y de apoyo provenientes de alimentos vegetales. Cada planta contiene una mezcla de ambos componentes que, sin embargo, son distintos y típicos para cada especie. Por naturaleza pertenecen al grupo de los carbohidratos. Se diferencia entre fibras solubles e insolubles. Aunque el cuerpo no puede digerir la fibra, ésta satisface tareas importantes en el metabolismo. Por este motivo, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recomienda consumir al menos de 25 g de fibra al día y destaca, además, la importancia de conseguir la fibra de fuentes naturales.